Nació rodeado del trabajo y creatividad e imaginación que aporta una típica familia italiana. Su abuela había sido pintor y él decidió seguir sus pasos matriculándose en la escuela de arte. Sin embargo, había una pequeña diferencia, Carlo Di Domenico quería pintar sobre tela. A la tempranísima edad de catorce años decidió embarcarse en una aventura empresarial y presentó su primera colección usando su propio nombre, Carlo Di Domenico. Sin embargo, no fue hasta comienzos de los años ochenta cuando su estilo, premeditadamente italian, abundante y novedoso -y muy en la línea de otras marcas made in Italy como Gianni Versace, Valentino-, caló hondo entre las clases altas de todo el mundo e impregnó las fiestas, las celebraciones y los yates del mapa de los sitios más in a lo largo y ancho del planeta. Y entonces llegó la inevitable expansión y la creación de otras líneas como la masculina Stefano Di Domenico. Y la femenina Carla Di Domenico sus hijos, los cuales mantienen la evolución y tradición de Di Domenico y la línea Di Domenico Home.

Su pasión por el print animal y la mezcla de telas ha hecho de sus prendas una filosofía de vida y una parte importante de la cultura visual de los últimos años. Tanto que la marca para festejar sus 40 años en la moda firmó un acuerdo para crear un vestido en honor a el “Papa Francesco” de manera de ayudar a los mas necesitados del planeta. Históricamente se encargó del diseño del vestuario de las celebrities vip que visitan Sain Tropez, Costa Esmeralda, Miami y Punta del Este.

Fiesta, color, lujo, abundancia, y sexy son palabras que casan a la perfección con el imaginario de Carlo Di Domenico.